Qué hacer Infantil

Donostia con niños, por edades: del carrito a la adolescencia

Una bahía que funciona como una piscina, un parque de atracciones de 1912, un museo donde se toca todo y una biblioteca infantil en cada barrio. Lo que sirve a los dos años no sirve a los doce, así que esta guía va por edades.

Donostia es una ciudad cómoda para ir con críos por una razón de geografía: la bahía de la Concha está cerrada por Urgull, Igeldo y la isla de Santa Clara, y casi no tiene ola. Media ciudad aprende a nadar en una playa que funciona como una piscina de agua salada. A eso se suma que el centro es pequeño y llano, y que casi todo lo de esta guía está a un paseo o a un autobús.

Lo que no sirve es una lista única. Lo que funciona con un bebé aburre a los ocho años, y lo que entusiasma a los ocho da vergüenza a los catorce. Así que esta guía va por edades, y al final, lo que vale para todas.

Con bebés y hasta los tres años

A esta edad el plan es el sitio, no la actividad.

  • Ondarreta es la playa para ir con los más pequeños. Tiene menos fondo que la Concha, la entrada al agua es larga y tendida, a última hora de la tarde le da la sombra de Igeldo y está pegada a los jardines y al parque infantil. Un día de playa ahí se alarga sin coger el coche.
  • El paseo de la Concha es el paseo de carrito de la ciudad: desde los jardines de Alderdi Eder, delante del Ayuntamiento, hasta Ondarreta va de un tirón junto a la barandilla. En Alderdi Eder está además el carrusel de caballitos de toda la vida.
  • Cristina Enea, en Egia, es el parque de verdad: praderas, un estanque, árboles viejos y pavos reales sueltos, que a esta edad son la atracción entera.
  • Las bebetecas. Diez casas de cultura de la red municipal tienen bebeteca de 0 a 5 años dentro de su biblioteca: Aiete, Egia, Ernest Lluch en Amara, Intxaurrondo y Larrotxene en Intxaurrondo, Larratxo y Tomasene en Altza, Loiola, Lugaritz en el Antiguo y Okendo en Gros. En la Parte Vieja, en la calle Fermín Calbetón, está la Biblioteca Infantil, la sección infantil de la Biblioteca Central, que abre por la tarde entre semana y el sábado por la mañana.
  • Tabakalera se entra sin pagar y tiene sitio de sobra para moverse cuando llueve. Dentro programa sesiones de juego libre para familias con criaturas de 0 a 3 años, casi siempre en euskera y con inscripción previa: se anuncian en su apartado de infantil y familias.

Si en el viaje falta algo del equipo del bebé —una silla de coche, un carrito que se ha roto—, Jostamendi Ttikiak, frente a la plaza Easo, lleva más de veinte años en puericultura.

De tres a seis años

La edad del puerto, de los cuentos y de las atracciones que no dan miedo.

  • El puerto entero es un plan. Al final del muelle está el Aquarium, con el túnel por el que pasan los tiburones y las rayas por encima; los martes, jueves y sábados se da de comer en directo al gran tanque, y es el momento que merece la pena cuadrar. Hasta los tres años no pagan. A dos pasos, en la torre del puerto, el Museo Marítimo Vasco tiene el rincón de la navegación, con juegos y disfraces, y los menores de catorce entran gratis. El museo cierra los lunes, y el Aquarium, los lunes de octubre a marzo. Por el camino, Arnoldo tiene heladería en el muelle, con terraza mirando a las barcas.
  • Igeldo. El funicular de 1912 sube desde el final de Ondarreta, y ese vagón de madera ya es media excursión. Arriba, el parque de atracciones más antiguo de España en funcionamiento: una montaña suiza de madera, un río misterioso, un carrusel y nada que gire deprisa. Funciona especialmente bien con niños pequeños y con abuelos. En invierno abre bastante menos, y conviene mirar el horario antes de ir.
  • La isla de Santa Clara, en verano. De junio a septiembre las Motoras de la Isla salen del puerto cada media hora, y los menores de cuatro años no pagan. Uno de sus barcos lleva cristales bajo la línea de flotación para ver el fondo. La playa de la isla solo aparece con marea baja, no hay mucha sombra y la última vuelta es a las 20:00. Si lo que se quiere es solo el paseo por la bahía, también lo hace el catamarán que sale del muelle.
  • Los cuentos en euskera. Varias casas de cultura tienen su ipuinaren ordua, media hora de cuentos para niñas y niños de 3 a 5 años, una tarde a la semana de octubre a la primavera: Larratxo, Loiola, Lugaritz y la mediateca de Martutene.
  • Teatro y cine los sábados. La casa de cultura de Aiete programa teatro en euskera y películas de animación todos los sábados del año salvo festivos. Es el plan familiar más constante de la red.
  • La Concha con marea baja. Aparece una franja enorme de arena firme, que es cuando se juega a la pelota y se hacen castillos sin que el agua llegue a la toalla.

De seis a doce años

Ya aguantan una mañana entera, preguntan por qué y quieren hacer, no mirar.

  • Eureka! Zientzia Museoa, en Miramón, es el museo de ciencia de Kutxa Fundazioa y la regla de la casa es la contraria a la de cualquier museo: aquí se toca, se empuja y se prueba. Tiene sala de juegos de lógica, planetario con sesiones a hora fija y Animalia, la parte de animales vivos. Llegan las líneas 17, 28, 31 y 35 de dbus a la parada de Ospitaleak. El horario va por calendario, así que se mira la víspera.
  • Las tirolinas de Igeldo. Canopy Donosti Aventura, dentro del parque de atracciones, tiene diecisiete tirolinas en dos circuitos sobre un pinar con la bahía debajo. Hay que medir al menos 1,40 m y hasta los once años se sube acompañado. Abre aunque llueva, y conviene reservar.
  • Urgull a pie. Se sube desde la Parte Vieja por caminos anchos en poco más de media hora, y arriba hay castillo, cañones mirando al mar y la mejor vista para entender la forma de la ciudad. Al bajar, el Museo San Telmo está justo donde empieza la subida. Para una mañana entera de monte, Ulía, con sus caminos hasta el faro.
  • Patinar sobre hielo. El Palacio de Hielo Txuri Urdin, en Anoeta, es la única pista cubierta de la ciudad. Funciona por sesiones de patinaje libre que cambian con la temporada: se miran antes de ir.
  • Escalar. The Factory Boulder, en Martutene, es un rocódromo de bloque —sin cuerda y sin altura, con colchoneta— y tiene grupo propio para críos, Factory Kids.
  • Surf en verano. La Zurriola es la única playa con ola, y alguna escuela de surf monta campus para niños en verano. Está contado en la guía del surf. Con mar de fondo, ojo: no es playa de bañarse.
  • El haurtxoko. En algunos barrios hay haurtxoko, el espacio municipal de tiempo libre de 5 a 11 años, por la tarde: en Aiete, en Martutene y en Bidebieta. En julio y agosto cierran.
  • Los cromos. El primer domingo de cada mes, a partir de las 11:00, la plaza Santiago de Riberas de Loiola se llena de críos cambiando cromos repetidos. Lo monta la asociación de vecinos y no se paga nada, pero no lo anuncia nadie: si vas por primera vez, pregunta antes.
  • Talleres y teatro. Tabakalera programa talleres en familia ligados a sus exposiciones y cine para familias; la sala de Kutxa Fundazioa en el mismo edificio, el Kluba, tiene teatro y clown para familias, y Gazteszena, la sala de la casa de cultura de Egia, también. Todo eso cambia cada temporada y está en la agenda, no aquí.

Si además quieren apuntarse a un deporte de forma fija, cómo funcionan los clubes de esta ciudad está contado aparte.

Adolescentes

A partir de los doce lo que piden es sitio propio y no ir detrás de nadie.

  • El gazteleku. Es el sitio donde los chavales de 12 a 17 años pasan la tarde gratis, con educadores que acompañan pero no organizan: futbolín, ping-pong, juegos, videojuegos y talleres que deciden ellos en asamblea. Hay en Aiete, Altza, Amara, el Antiguo, Bidebieta, Egia, Gros, Intxaurrondo y Martutene. La inscripción es municipal y se hace una vez: con ella se entra en cualquiera. En julio y agosto cierran.
  • Las pistas de barrio. Hay una docena de pistas recreativas municipales al aire libre, dentro de parques y patios, que se usan sin reservar: son las canchas donde de verdad se juega entre semana.
  • El hielo y la pared, igual que a los diez años, pero ya sin padres en la grada: Txuri Urdin y The Factory.
  • Igeldo, otra vez. Las tirolinas de Canopy tienen dos circuitos, y juntos llevan alrededor de hora y media. Es el plan de Igeldo que ya no les parece de pequeños.
  • El helado de después. Si el plan es la Zurriola, el Arnoldo de la plaza de Lapurdi, en Gros, está a pie de paseo y los fines de semana no cierra hasta la una.

Lo que vale para todas las edades

El calendario de la ciudad tiene media docena de fechas que son, sobre todo, de los críos:

  • El 20 de enero, la Tamborrada Infantil: a las 12:00, miles de niñas y niños de 6 a 14 años de los colegios de la ciudad tocan la Marcha de San Sebastián en Alderdi Eder y desfilan por el Centro. Cómo verla está en su guía.
  • El 5 de enero, la Cabalgata de Reyes: por la mañana los Reyes pasan por varios barrios, por la tarde reciben en el salón de plenos del Ayuntamiento y al anochecer desfilan desde el Boulevard.
  • El 24 de diciembre bajan Olentzero y Mari Domingi. Las semanas antes hay buzones para las cartas en las casas de cultura de todos los barrios.
  • El 31 de octubre, Gau Beltza: cada barrio monta la suya, con talleres de calabazas, kalejira de disfraces y cuentos de miedo.
  • En Carnaval, los desfiles de comparsas por el Centro y por los barrios.
  • En la Semana Grande, el ferial infantil de la plaza de Gipuzkoa y los fuegos sobre la bahía.

Y un plan pequeño de domingo que no cambia porque llueva: a las 12:15, la Banda de Txistularis toca bajo los soportales de la plaza de la Constitución, a cubierto, de finales de septiembre a julio.

Si llueve

Pasa, y con niños se gestiona en bloques de dos horas, no en jornadas enteras: Aquarium, Eureka, Tabakalera, el hielo, la biblioteca del barrio. Está contado en la guía de Donostia con lluvia.

Esto no caduca, pero los sitios que nombra sí: un bar cierra y un horario cambia sin que nadie lo anuncie. Cada ficha enlazada dice cuándo se comprobó.