Bañarse en Donostia: playa, isla o piscina
Donostia tiene una bahía que funciona como una piscina de agua salada, una playa abierta al Cantábrico, una isla a la que se va en barco y una red de piscinas municipales para los diez meses en que el mar está frío. Qué elegir depende de lo que busques.
Donostia es de las pocas ciudades donde uno puede bajar a bañarse en chanclas desde casa, y además elegir el agua. La bahía de la Concha está casi cerrada por Urgull, Igeldo y la isla de Santa Clara, y por eso apenas tiene ola: es una piscina de agua salada con marea. Al otro lado de Urgull, la Zurriola está abierta al Cantábrico y rompe. En medio de la bahía está la isla, a la que se va en barco. Y cuando el mar está frío, que aquí es buena parte del año, hay una red de piscinas cubiertas repartida por los barrios.
Así que la pregunta no es dónde se baña uno en Donostia, sino qué buscas hoy.
Si quieres agua tranquila
La Concha y Ondarreta son la misma bahía partida en dos por el Pico del Loro, y el agua es idéntica. Lo que cambia es la gente: la Concha es la de las fotos y la que más se llena, sobre todo por la parte del Ayuntamiento; Ondarreta es la playa del Antiguo, la de quien baja andando con la toalla.
En verano el Ayuntamiento baliza una zona de baño en las dos playas y ancla en la bahía gabarrones, las plataformas flotantes a las que se nada para tumbarse al sol en medio del agua. Ondarreta tiene además alquiler de piraguas en temporada.
La marea manda. Con la marea alta la arena de la Concha se queda en muy poco; con la baja aparece una franja enorme y firme. Antes de cargar con la sombrilla, se mira la tabla de mareas.
Si quieres olas
Entonces es la Zurriola, en Gros, la única playa de la ciudad donde rompe de verdad. Es la del surf, la de la gente joven y la que más socorristas tiene, y no por casualidad: con mar de fondo no es playa de bañarse, es playa de mirar, y las banderas se toman en serio. Todo lo de las tablas, las escuelas y cuándo entra el mar está en la guía del surf.
Si quieres nadar de verdad en el mar
La bahía es la piscina larga de la ciudad, y donde se ve de verdad es en las travesías, que se nadan con organización, barcos de apoyo y clasificación:
- La Travesía de la Bahía de la Concha, la más veterana de todas, que se nada en septiembre durante las Euskal Jaiak.
- La Vuelta a la Isla, del Atlético San Sebastián: unos tres kilómetros rodeando Santa Clara, puntuable para la liga guipuzcoana de travesías en aguas abiertas.
- La Travesía del Paseo Nuevo, del Fortuna: casi tres kilómetros de la Zurriola a la Concha dando la vuelta a Urgull por fuera, que es la única que sale de la bahía.
- Y el Gabon Kontxapuzón, también del Fortuna, que no es una carrera: trescientos metros en la Concha el 25 de diciembre a mediodía, y solidario.
Para entrenar en serio hay clubes con sección de natación: el Fortuna, el Atlético San Sebastián, Kairoscore —natación con triatlón y surf—, Konporta y Easwim, este con waterpolo. Waterpolo Donostia es solo eso, y la Federación Guipuzcoana de Natación, en la Kirol Etxea de Anoeta, es la de las licencias y el calendario de travesías. Cómo funciona eso de apuntarse a un club en esta ciudad está contado aparte.
Si quieres ir a la isla
Santa Clara está en medio de la bahía y en verano se llega con las Motoras de la Isla, que salen del puerto entre junio y septiembre, cada media hora y en una travesía de menos de diez minutos. Hay que tener en la cabeza la última vuelta: en la isla no hay plan B.
Allí hay embarcadero, merendero, escaleras hasta el faro y una playa pequeña que solo aparece con la marea baja. En temporada tiene socorristas y zona de baño balizada, y bar y aseos; fuera de temporada no hay barco y la isla se queda vacía.
Ir nadando por libre es otra cosa: es cruzar por donde pasan las motoras y los barcos del puerto. Quien quiera llegar a nado, que lo haga en la Vuelta a la Isla. Remando sí se va: AloKAYAK alquila kayaks en el puerto en verano, para ir por libre o con guía.
La temporada de baño, los socorristas y las banderas
La temporada de playas va de junio a septiembre. En ese tiempo hay socorristas en la Concha, Ondarreta y la Zurriola desde el 1 de junio, y en la isla desde mediados de mes. En pleno verano están de diez de la mañana a ocho de la tarde; al principio y al final de la temporada, algo menos. Fuera de ese horario, y de octubre a mayo, uno se baña por su cuenta.
La bandera la pone cada mañana el equipo de socorrismo, según cómo venga el mar: verde, baño libre; amarilla, con precaución; roja, no se entra. En la Zurriola la roja no es una rareza.
Lo demás que conviene saber:
- Baño asistido. En la Concha, en pleno verano, hay un servicio con monitores, sillas anfibias y muletas anfibias para que entre al agua quien no puede hacerlo solo. Lo da el Ayuntamiento.
- En la arena no se fuma ni se pone música sin auriculares. Lo prohíbe la ordenanza de playas.
- Con perro, de octubre a mayo, y no en temporada de baño. Dónde y a qué hora, en la guía de Donostia con perro.
- Si algo pasa fuera del horario de los socorristas, la urgencia de atención primaria de la ciudad es la Casa de Socorro de la calle Bengoetxea, que abre todas las tardes y noches y los fines de semana enteros.
Si hace frío o llueve: la piscina cubierta
Del otoño a la primavera el mar es de los valientes, y lo que hace la ciudad es ir a la piscina del barrio. Las municipales son de Donostia Kirola y se entra con la Kirol Txartela, el abono municipal, o con la entrada del día.
- Paco Yoldi, en Anoeta, tiene la única piscina cubierta de 50 metros de la ciudad, otra de 25 y una de iniciación, y abre a las 6:30 entre semana. Si alguien en Donostia dice «voy a nadar» y no habla de la Concha, casi siempre habla de aquí.
- Piscina de 25 metros en Bentaberri (Antiguo), Etxadi (Aiete), Intxaurrondo, Altza y Bidebieta, todas con piscina de iniciación al lado. Zuhaizti, entre Egia y Atotxa, es de las que más horas abren.
- Hegalak, en la plaza Cervantes, es la pensada desde la accesibilidad universal: una piscina de 25 metros y otra pequeña de agua más caliente, para terapia o para quien la necesita.
Dos cosas que pillan a la gente: el recinto de la piscina cierra media hora antes que el polideportivo, y en verano cada piscina para unas semanas por mantenimiento, escalonadas para que no cierren todas a la vez. Las fechas de cada año, en Donostia Kirola.
Fuera de la red municipal, Ura Terapia, en Amara, y Centro Guna, en Gros, figuran en el directorio de gimnasios del Ayuntamiento con natación, y el Real Club de Tenis, en el paseo de Ondarreta, tiene su piscina; es un club, así que lo primero es preguntarles cómo se entra.
Si quieres agua de mar sin pasar frío
La Perla, en el propio paseo de la Concha, tiene el circuito de talasoterapia de la ciudad: piscinas de agua de mar con chorros, jacuzzi asomado a la bahía, sauna, vapor y duchas de agua de mar, con salida directa a la playa. No hace falta ser socio: hay entradas de día por horas. Se va con bañador, chanclas y gorro, que es obligatorio.
Para algo más modesto, el polideportivo de Intxaurrondo tiene una zona de spa y Hegalak, sauna y baño turco.
Si vas con niños
- Ondarreta es la playa de las familias: menos fondo, una entrada al agua larga y tendida y, a última hora, la sombra de Igeldo. Está pegada a los jardines y al parque infantil.
- En verano, las piscinas al aire libre de Altza, Etxadi e Intxaurrondo abren de diez de la mañana a ocho de la tarde, y Altza y Paco Yoldi tienen juegos de agua.
- La Perla tiene natación para bebés y niños, y la piscina de iniciación de los polideportivos es la de los cursillos.
- La isla en motora es una excursión de media mañana que a los críos les sabe a viaje.
Lo práctico
- Aparcar. El parking de la playa es el Kontxa, bajo la plaza Cervantes, y el Ayuntamiento publica sus plazas libres en tiempo real: en agosto se llena a media mañana. El de Ondarreta, al final de la otra playa, es el que descongestiona la Concha. Con todo, a la playa se llega mejor andando o en bus.
- Dónde dejar las cosas. En temporada, la Concha, Ondarreta y la Zurriola tienen cabinas municipales. Quien está de paso con la mochila o la maleta tiene Lock & Enjoy!, con taquillas digitales en la plaza Sarriegi, a un paso de la Concha, y San Sebastián Lockers, en la estación de autobuses; las dos abren las veinticuatro horas.
- Si se te ha olvidado el bañador, Goiuri, en la calle San Bartolomé, a diez minutos de la Concha, hace bikinis de diseño propio.
Esto no caduca, pero los sitios que nombra sí: un bar cierra y un horario cambia sin que nadie lo anuncie. Cada ficha enlazada dice cuándo se comprobó.