Dónde ver a Olentzero antes del 24: una ferrería, una cueva, unas minas y una granja
En Donostia, Olentzero llega el 24 entre la multitud. Quien quiera darle la carta en mano y sin prisa tiene que salir de la ciudad, y reservar con tiempo: hay sitios que llenan semanas antes.
En Donostia, Olentzero y Mari Domingi llegan el 24 de diciembre a la plaza de la Constitución, y allí se les ve de lejos y entre mucha gente. Para verlos de cerca, entregarles la carta y hacerse una foto hay que salir de la ciudad: en Gipuzkoa y en Navarra hay sitios que montan una visita con reserva durante noviembre y diciembre.
Ninguna se parece a otra. Aquí están seis, con lo que tiene cada una y lo que conviene mirar antes de reservar.
Antes de reservar
- Hay que hacerlo con tiempo. Son visitas con plazas contadas, y las fechas buenas se llenan semanas antes. Alguna abre la venta ya en septiembre, así que conviene mirar la página de cada sitio al acabar el verano, y no en diciembre.
- El idioma. Hay visitas solo en euskera, otras con unos pocos pases en castellano y otras en los dos idiomas: si importa, hay que mirarlo antes de elegir el día.
- Desde qué edad se paga entrada. Cada sitio tiene su regla. Hay que contar a los más pequeños al reservar, porque en algunos un niño de dos años ya necesita la suya.
- La carta, escrita de casa. Es lo que se le entrega en casi todos estos sitios.
En Gipuzkoa
Mirandaola, en Legazpi. Es una historia con hilo: empieza con una cuentacuentos en el Museo del Hierro Vasco, aparece Burdintxo, el pequeño ferrón, y pide ayuda para buscar a Olentzero y Mari Domingi. Se les encuentra en la ferrería, donde hay fotos, carta y castañas. La ferrería se visita, pero no se pone en marcha. Para los últimos turnos de la tarde, los organizadores recomiendan llevar linterna.
Anduetza, en Zegama. Es el centro de visitantes del parque natural de Aizkorri-Aratz, y aquí se cocina: cada niño hace su talo con Olentzero y Mari Domingi, lo prueba y les entrega la carta en mano.
Las minas de Aizpea, en Zerain. Un paseo corto por la zona minera, adaptado a los niños, con Olentzero y Mari Domingi. Después, en el frontón del pueblo, hay una manualidad y algo de comer. El punto de encuentro es el aparcamiento de Aizpitta, junto al centro de interpretación.
En Navarra
La cueva de Mendukilo, en Astitz. La más teatral: se entra con un cuento y un juego sobre los tesoros de la sierra de Aralar, Mari Domingi felicita a cada niño dentro de la cueva, y Olentzero espera en un rincón de la cueva para recoger las cartas.
Basabere, en Lezaun. Una granja escuela, y por eso da para el día entero: los animales, una charla de rapaces, la entrega de la carta en la cabaña de Olentzero y, según la opción que se elija, comida y ludoteca por la tarde.
Irrisarri Land, en Igantzi. Es un parque de aventura en el bosque, y la visita es un encuentro corto, de unos cinco minutos, junto a la carbonera: carta y foto en familia. Sirve como parte de un día en el parque.
Lo que cambia cada año
Las fechas, los turnos, los pases en cada idioma y las entradas cambian de una edición a otra, y hay sitios que abren plazas nuevas sobre la marcha. Esta guía cuenta en qué consiste cada visita; lo de este año está en la web de cada sitio y en las noticias de abajo.
Esto no caduca, pero los sitios que nombra sí: un bar cierra y un horario cambia sin que nadie lo anuncie. Cada ficha enlazada dice cuándo se comprobó.