Exposiciones en Donostia: dónde están, qué cuestan y cuándo cambian
Aquí hay abierta una exposición casi cada semana del año, y la mayoría son gratis. Lo que falta no es oferta: es saber dónde mirar y qué día de la semana abre cada sala.
En esta ciudad se puede ver una exposición cualquier día del año sin pagar nada, y aun así la pregunta más repetida sigue siendo «¿qué hay ahora?». No es raro: la programación está repartida entre un museo grande, dos salas de fundación, un centro cultural enorme, un puñado de galerías y once casas de cultura de barrio, y ninguna de esas cosas se anuncia en el mismo sitio.
Esto es el mapa. Lo que hay en cada sala, cuánto cuesta, qué día cierra y cada cuánto cambia.
Lo primero: casi todo es gratis
De todas las salas de la ciudad, solo tres cobran entrada, y una de ellas tiene una habitación gratis dentro.
- San Telmo Museoa: 4 / 10 €, que da acceso a la permanente y a las temporales. Pero la sala Laboratorio —la pequeña, la que el museo usa para lo que se sale del guion— es de entrada libre casi siempre, así que se puede entrar a ver solo eso.
- Euskal Itsas Museoa, en el puerto: 3 €.
- D'Museoa, el diocesano, dentro de la basílica de Santa María.
Todo lo demás —Tabakalera, Artegunea, Kubo, Koldo Mitxelena, las casas de cultura, las galerías, Cristina Enea, las salas del Aquarium— es gratis y sin reserva.
Las cuatro salas grandes
San Telmo Museoa, en la Parte Vieja, es el museo de la ciudad y el que trae las exposiciones de nombre. De martes a domingo, y lunes cerrado. Tiene tres programas propios que conviene conocer: Artea abian, que cada invierno le da la sala Laboratorio entera a un artista que todavía se está haciendo; Museo Bikoitza, que invita a artistas a investigar el propio museo por dentro; y HAU, el concurso de diseño que coge cada año un objeto tradicional y pide que alguien lo rehaga.
Tabakalera, en Egia, es el sitio con más metros de sala y el más fácil de encajar: abre de martes a domingo de 10:00 a 21:00 y es gratis. Programa arte contemporáneo, instalación y trabajo audiovisual, y tiene una costumbre que aquí importa: buena parte de las obras están en el camino, en la escalera principal o en el vestíbulo, así que se cruzan aunque uno haya ido a otra cosa.
Kutxa Fundazioa Artegunea está en la planta baja de Tabakalera, es gratis y abre de martes a domingo, de 12:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00. Es la sala de fotografía de la ciudad: por ahí han pasado Sally Mann y Alejandro Cartagena en el mismo año.
Kutxa Fundazioa Kubo está en el Kursaal, también gratis, de martes a domingo de 11:30 a 13:30 y de 17:00 a 21:00. Programa temporadas largas, de tres o cuatro meses.
Artegunea y Kubo van coordinadas con Tabakalera desde 2026 en un programa conjunto de once exposiciones al año, así que mirarlas por separado ya no tiene mucho sentido.
La que se olvida siempre: Koldo Mitxelena
Koldo Mitxelena Kulturunea no es municipal, es de la Diputación, y esa es exactamente la razón por la que se pierde: no sale en la agenda de Donostia Kultura. Está en el centro, en Urdaneta, con biblioteca, hemeroteca y salas de exposiciones, y programa por su cuenta.
Si uno solo mira la agenda del Ayuntamiento, se pierde todo lo que pasa ahí. Merece la pena tenerlo fichado aparte.
Las galerías: Gros, y luego el resto
Las galerías privadas son el circuito que menos se pisa y el que más rota: exposiciones de mes o mes y medio, entrada libre, y nadie va a preguntar nada al entrar.
El grueso está en Gros, a diez minutos andando entre todas:
- Arteko, en la calle Dunas, con fondo de Chillida, Nagel o Dora Salazar.
- La Central Art Gallery y Arteuparte, las dos en Kale Berria y casi puerta con puerta. Arteuparte tiene además un estudio de artista en el altillo y programa a quien pasa por él.
- Cibrián, en José María Soroa, que es la que trae proyectos con circuito internacional.
Fuera de Gros: Ekain Arte Lanak, en la calle Iñigo, en la Parte Vieja, dedicada al arte vasco contemporáneo desde 1999; Iñigo Manterola, la galería del propio artista, en San Bartolomé; y Sakana, en Alkolea pasealekua, justo enfrente de Tabakalera.
El dato que ordena el año de las galerías: a finales de mayo se celebra IREKIAK Gallery Weekend, el fin de semana en el que todas abren temporada a la vez. En 2026 fue del 29 al 31 de mayo, y ese viernes se inauguraron de golpe media docena de exposiciones. Si hay un día para hacer la ruta entera, es ese.
Las once casas de cultura, que son la mitad de la ciudad
Esto es lo que casi nadie cuenta y es donde más exposiciones hay. Las kultur etxeak de barrio programan sin parar, siempre gratis, y lo que cuelgan no es relleno: memoria del barrio, fotografía documental, ilustración, dibujo infantil de la guerra, fotografía submarina premiada.
Lo importante es el horario, porque no todas abren igual:
- De tarde y entre semana (16:00-20:30, cerradas el fin de semana): Loiola, Intxaurrondo, Larrotxene, Lugaritz.
- Mañana y tarde: Okendo (Gros), Ernest Lluch (Amara), Egia, Casares-Tomasene (Altza). Okendo y Ernest Lluch abren además los sábados.
- Aiete es la excepción y la más generosa: de martes a viernes por la tarde, y sábados y domingos por la mañana. Es la única a la que se puede ir un domingo.
Aiete es, de largo, la casa con más exposición por metro cuadrado: tiene el Rincón de la Ilustración, que cambia de autor cada tres meses y lleva así años, y encima le caen las muestras grandes de Literaktum.
Las que no están en ninguna sala
Hay una parte de la programación que ocurre fuera y se ve sin entrar a ningún sitio.
- Hondalea, la obra de Cristina Iglesias excavada dentro de la casa del faro de la isla de Santa Clara. La visita es gratis y sin reserva; lo único que se paga es la motora. Solo en temporada, de junio a septiembre, que es cuando hay barco.
- El paseo del Urumea, junto al puente de María Cristina, donde el Ayuntamiento monta exposiciones de calle: paneles grandes, a cualquier hora y sin horario.
- El atrio de la iglesia de San Vicente, en la Parte Vieja, que se usa de vez en cuando para escultura de gran formato.
- Las dos salas del Aquarium, la Nautilus y la sala T, que se pueden ver sin pagar la entrada al acuario.
- El Museum Cemento Rezola, en Añorga, que es museo de fábrica y programa sobre el barrio y sobre urbanismo. Abre solo por la mañana y de martes a viernes.
- Cristina Enea, en Egia: el Centro de Recursos Medioambientales tiene sala propia y programa naturaleza, paisaje y clima. Y en el monte, el Centro de Interpretación de Ulía hace lo mismo a escala pequeña.
Cuándo cambia cada cosa
Si se quiere ir una vez al mes y ver siempre algo nuevo, el calendario real es este:
- Las galerías, cada cuatro o seis semanas, y todas a la vez a finales de mayo con IREKIAK.
- Las casas de cultura, cada mes o mes y medio.
- Tabakalera, Artegunea y Kubo, cada tres o cuatro meses.
- San Telmo, dos o tres temporales grandes al año que se solapan, más el Laboratorio, que va más rápido.
Con eso, la regla práctica es sencilla: las salas grandes, una visita por temporada; las galerías y las casas de cultura, cuando se pase por delante.
Y si llueve
Es la combinación evidente y aquí se da a menudo. Casi todo lo de esta guía está bajo techo y es gratis, así que un día de agua se resuelve con dos paradas: Tabakalera —que además tiene biblioteca, cafetería y sitio donde sentarse— y las galerías de Kale Berria, que están a un minuto una de otra.
Esto no caduca, pero los sitios que nombra sí: un bar cierra y un horario cambia sin que nadie lo anuncie. Cada ficha enlazada dice cuándo se comprobó.