Altza: el pueblo que hay dentro de Donostia
Fue municipio hasta 1940 y todavía no se ha resignado. Altza tiene siete fiestas, dos casas de cultura y una manera de entenderse a sí mismo que no es la de un barrio.
Qué hay en cada zona y qué la hace distinta.
Qué hay en cada zona y qué la hace distinta.
Fue municipio hasta 1940 y todavía no se ha resignado. Altza tiene siete fiestas, dos casas de cultura y una manera de entenderse a sí mismo que no es la de un barrio.
Aquí no se viene a ver nada, y por eso está tan bien. Amara es donde está el estadio, el hospital, la estación y la mitad de las tiendas que le quedan a la ciudad.
El barrio que le dio el nombre a la ciudad y que hoy es lo más parecido que tiene Donostia a una vida normal: playa de familias, calle comercial y bares donde nadie pide en inglés.
Una cuesta, unas vías y una fábrica de tabaco de 1913 reconvertida en el centro cultural más grande de la ciudad. Egia es el barrio que programa lo que la ciudad no programa.
Al otro lado del río, con la playa que rompe de verdad y las barras donde comen los de aquí. Gros es la parte de Donostia que no sale en las postales.
Un caserío, un monte, miles de viviendas y un centro comercial, todo en la misma ladera. Intxaurrondo es dos barrios distintos que comparten nombre y no siempre se hablan.
Todo el mundo la cruza y casi nadie la mira. La Parte Vieja no es una zona de bares: es el trozo de ciudad donde pasa el calendario entero de Donostia, y donde además vive gente.
Hace veinticinco años esto era una vega y una fábrica. Hoy es uno de los barrios más jóvenes de Donostia, y se ha montado su propia calle mayor en una sola avenida.
Esto no caduca, pero los sitios que nombra sí: un bar cierra y un horario cambia sin que nadie lo anuncie. Cada ficha enlazada dice cuándo se comprobó.