Barrio a barrio Ocio Riberas de Loiola

Riberas de Loiola: el barrio que se hizo entero de cero

Hace veinticinco años esto era una vega y una fábrica. Hoy es uno de los barrios más jóvenes de Donostia, y se ha montado su propia calle mayor en una sola avenida.

Riberas de Loiola es el barrio más nuevo de Donostia y el único que casi nadie de la ciudad ha visto entero. Está donde el Urumea hace la curva antes de Loiola, en un terreno que hasta hace nada era vega inundable y suelo industrial, y se levantó de una vez, con plan urbanístico, a partir de mediados de los dos mil.

Oficialmente cuelga de Amara Berri. En la calle no: aquí nadie dice que vive en Amara.

Una avenida haciendo de calle mayor

Casi todo el barrio pasa por la avenida de Barcelona. Los bajos de esa avenida son la prueba de que un barrio nuevo también puede tener comercio propio: dos panaderías que abren a las siete, frutería, tienda de alimentación, supermercados, librería y papelería con prensa y fotocopias, telefonía, peluquerías, clínicas dentales, lavandería de autoservicio.

No es un comercio con solera —no le ha dado tiempo—, pero es el que necesita un barrio de gente joven con criaturas: lo que se compra a diario y lo que se resuelve a pie.

Los bares

Para el tamaño que tiene, Riberas tiene muchos bares, y están casi todos en dos calles. Hay cervecería con veinte años, bares de tortilla y menú, arepas, comida casera para llevar, y un sitio grande que abre a las siete de la mañana con terraza cubierta y ludoteca, que en un barrio con esta pirámide de edad no es un detalle menor: es infraestructura.

Cómo se llega y por qué se sale poco

  • El bidegorri del Urumea lo une con Amara y con el centro. En bici son diez o doce minutos hasta el Boulevard, llanos y sin coches. Es el mejor argumento del barrio.
  • A pie, cruzando hacia Amara por los puentes, se llega al centro en media hora larga.
  • En transporte público hay autobús urbano y la estación de Loiola a un paseo.

Lo que se nota al vivir aquí es que hay poca razón para salir: el barrio tiene polideportivo municipal, centro deportivo privado, farmacia, colegios y bastante hostelería. Lo que no tiene es cine, casa de cultura ni biblioteca propia.

San Festo

Las fiestas del barrio se llaman San Festo, y el nombre ya cuenta el chiste: no hay santo, hay ganas. Son un fin de semana entero, gratis, montado por la asociación de vecinos y las cuadrillas, y en un barrio de veinte años son la única tradición que existe. Que funcionen es más mérito que en cualquier barrio viejo, porque aquí no había nada heredado.

Lo que hay que saber

  • Es plano y ancho. De todos los barrios de Donostia es el más cómodo con carro, con silla de ruedas o con bici.
  • Hay un hotel-residencia grande con piscina en la azotea y coworking, que trae estudiantes internacionales todo el año y que ha cambiado bastante el ambiente de la avenida.
  • El río está al lado, y el paseo de la ribera es de los pocos sitios de la ciudad donde se corre sin cruzarse con nadie.

Cuándo va mejor

Una tarde de mayo o junio, con la avenida y el paseo del río llenos de gente. Y el fin de semana de San Festo, si se quiere ver cómo se inventa una fiesta de barrio desde cero.

Lo que se nombra aquí

Negocios

Fiestas

Cada uno tiene su ficha, con su dirección y su horario. Es ahí donde se mantienen, no aquí.

Esto no caduca, pero los sitios que nombra sí: un bar cierra y un horario cambia sin que nadie lo anuncie. Cada ficha enlazada dice cuándo se comprobó.