Fiestas Riberas de Loiola

San Festo 2026: Riberas cumple veinte años y lo celebra tres días en la calle

Veinte años de barrio, tres días de fiestas y un pregón leído por la comparsa de carnavales. Dos filas de tortillas en la plaza Verdi, espuma en Santiago y ni una gota de agua en todo el fin de semana.

Riberas de Loiola ha pasado el fin de semana en la calle. San Festo, las fiestas del barrio, se celebraron del viernes 18 al domingo 20 de septiembre con veintisiete actos repartidos por nueve plazas, todos gratis —las atracciones de feria de la avenida iban aparte— y casi todos al aire libre. Llegaban en un año redondo: el barrio cumple veinte años.

Veinte años de barrio

Las primeras 178 viviendas de Riberas se entregaron en julio de 2006, y ese mismo año se constituyó la asociación de vecinos, que en un barrio recién hecho lo era casi todo: aquí no había nada heredado, ni plaza vieja, ni santo, ni cuadrillas de antes. El plan preveía unos 6.000 habitantes cuando estuviera terminado.

El aniversario se vio desde el primer día. El escenario de la avenida de Barcelona llevó los tres días un «20» de globos dorados encima de la pancarta de la asociación, con el lema que también va impreso en el pañuelo de las fiestas: «Erriberatar peto petoa · De Riberas de toda la vida».

Las fiestas son algo más jóvenes que el barrio. La primera edición fue en 2009 —en septiembre de 2011 la asociación anunciaba en su web «la III Edición de las Fiestas de Riberas»—, así que para los veinte todavía les faltan unos años.

El pregón, de la comparsa del barrio

El viernes a las 19:00 abrió las fiestas Erriberatarrak, la comparsa de carnavales de Riberas. Subieron al escenario con la ropa de los desfiles —la misma con la que en febrero bajaron la avenida de Barcelona, en el desfile que reúne a una veintena de comparsas por Riberas y Amara— y leyeron el pregón desde ahí, delante de una avenida cortada al tráfico y llena.

Es un detalle que dice bastante de cómo funciona el barrio: el grupo que sostiene el carnaval en febrero es el que abre las fiestas en septiembre.

De dónde sale lo de San Festo

El nombre suena a santo y Riberas no tiene patrón. Pero San Festo existe en el santoral, y su día es el 19 de septiembre: era diácono de San Jenaro y murió con él a comienzos del siglo IV. Este año la fecha cayó de lleno dentro de las fiestas, en el sábado.

No pasa todos los años. Las fiestas se mueven con el calendario —en 2025 fueron del 19 al 21 de septiembre, pero en 2024 del 13 al 15, y el santo quedó fuera—, así que la coincidencia es de algunos años.

La asociación no explica el origen del nombre en la información que publica, así que no hay manera de saber si el santo ayudó a elegirlo o si funcionó solo por cómo suena. Sin una fuente que lo diga, se queda en curiosidad.

Las tortillas, el acto que llena la plaza

El XIV Concurso de Tortilla de Patata es, desde hace años, el que más gente mueve del programa, y el domingo a mediodía volvió a serlo: la plaza Giuseppe Verdi se llenó alrededor de una mesa larga con 44 tortillas en dos filas, sobre platos de papel y cada una con su etiqueta numerada, esperando al jurado. Altas y planas, pálidas y muy tostadas, con cebolla y sin ella.

Es uno de los concursos veteranos de San Festo, junto con el XV Torneo de Mus del sábado, el IX Concurso Fotográfico que estuvo abierto los tres días y el IX Torneo de Ajedrez sub-12 y sub-16 que organiza el Gros Xake Taldea. Detrás de las tortillas, y en la misma plaza, el VIII Riberas Chef: el concurso infantil de pintxos fríos, con los críos de delantal montando sus platos en la mesa de al lado.

Tres días sin una gota

El tiempo aguantó los tres días, que en septiembre y con casi todo el programa a la intemperie no es poca cosa. El teatro infantil del sábado tenía plan B en la ikastola Ikasbide por si llovía y no hizo falta usarlo.

  • Viernes. Hinchables, encierro de toricos y kalejira con gigantes y cabezudos, karaoke en la plaza María Zambrano, picnic con DJ y tema de circo en la plaza Jesús María Alkain y concierto de Radio Rebelde para cerrar.
  • Sábado. Diana de txistularis a las 9:15, juegos y karts en la Verdi, dantzas con Muxikoak, la Lau Katu Txaranga por las calles, segundo encierro, jornada de puertas abiertas de dragon boat en el Urumea, los torneos de ajedrez y de mus, el «Txorotxaranga» de Kiliklon, taller de zumba y concierto de Nerea Bengoetxea & Banda.
  • Domingo. Patines por la mañana, Iesu Abesbatza en la parroquia, los dos concursos de cocina, la Elektrotxaranga Riber Rockers tocando por el barrio, hinchables y fiesta de la espuma en la plaza Santiago.

Un programa algo más corto

El de este año ha salido más corto que el de otras ediciones. Se mantienen los tres días, las nueve plazas y las citas con número detrás, pero con menos cosas alrededor de lo habitual.

En la calle se notó poco. Los actos se fueron llenando, y detrás de cada uno hubo vecinos montando, vallando, apuntando inscripciones y recogiendo sillas.

Quién lo paga y quién lo hace

Las fiestas se financian con el presupuesto de la asociación de vecinos, la aportación de Donostia Festak y el apoyo de una veintena de comercios, clubes y entidades que figuran como colaboradores en el programa: casi cada acto lleva un nombre debajo. Los del barrio y los de Amara: panaderías, bares, supermercados, la farmacia, la librería, el Gros Xake Taldea, la Patin Eskola y el Real Club de Tenis.

El presupuesto, con todo, es solo una parte. Lo que sostiene San Festo son las horas de la comisión de fiestas, que prepara el programa durante todo el año, busca a los colaboradores y el domingo por la noche recoge las sillas. Eso no figura en ninguna partida y es lo que más cuesta.

Aviso. Entre los colaboradores del programa aparece Factor Ideas, que es la empresa editora de Qué Pasa en Donosti. No hay encargo ni factura de por medio: somos del barrio, la web de las fiestas es nuestro grano de arena y está al lado del de los demás. Lo contamos porque quien lee esto tiene derecho a saberlo y juzgar por su cuenta.

Y hacen falta más manos. La asociación de vecinos admite socios y la comisión de fiestas está abierta a quien quiera arrimar el hombro durante todo el año, no solo el fin de semana de septiembre. Estas cosas no se hacen solas.

Los premios

A las 18:30, con la avenida llena delante del escenario, la comisión repartió los premios de los concursos del fin de semana. Van por categorías y sin nombres: en el Riberas Chef compiten críos de 7 a 16 años y el ajedrez es sub-12 y sub-16.

  • XIV Concurso de Tortilla de Patata. Tres premios entre las 44 tortillas presentadas, que juzgaron vecinos designados por la asociación y dos representantes de la Sociedad Vasca de Gastronomía. Los tres llevaban lote de vino, y los dos primeros, además, paleta ibérica de bellota y queso Idiazabal. Los profesionales no podían participar.
  • VIII Riberas Chef. Una sola categoría, de 7 a 16 años, y premio para los cuatro mejores pintxos. Cada participante tenía quince minutos para montar dos pintxos fríos iguales, y el jurado —gente de la hostelería y del barrio— puntuaba sabor, presentación, método de trabajo y limpieza. Las bases avisaban de que a los jueces no les gusta mucho la mayonesa. Uno de los ganadores explicó por el micrófono qué había preparado.
  • IX Torneo de Ajedrez. Primero y segundo premio en el absoluto sub-12 y en el absoluto sub-16, y los mismos en las dos categorías propias del barrio, Riberas sub-12 y Riberas sub-16. Diploma y trofeo de cristal en cada una.
  • XV Torneo de Mus. El concurso más veterano de San Festo, con quince ediciones. Se jugó el sábado a las cinco de la tarde en la plaza María Zambrano, con el Livingstone como colaborador.
  • IX Concurso Fotográfico. «La sonrisa de la fiesta»: fotos hechas con el móvil durante las fiestas por vecinos de entre 3 y 103 años. La ganadora se lleva una cena familiar para seis en un restaurante del barrio, y los dos accésit, una consulta en Dentika Donostia, que patrocina el concurso.

Después, la chocolatada de las 19:00 en la plaza María Zambrano, que es como se cierra San Festo todos los años.

De Riberas de toda la vida

El domingo por la noche se retiraron las últimas sillas y la avenida de Barcelona volvió a tener coches. Riberas tiene veinte años, que para un barrio no es nada, pero ya tiene lo que en 2006 no podía tener: una comparsa que sale en febrero y abre las fiestas en septiembre, un concurso de tortillas que va por la decimocuarta y gente que se sabe de memoria en qué plaza toca cada cosa. Eso que el pañuelo resume, con guasa, como ser de Riberas de toda la vida.

Fotos

Cuatro mujeres juntas sobre un escenario de fondo negro: tres van disfrazadas con trajes de comparsa —gorguera blanca y lazo rojo, vestido de brocado, chaqueta plateada y sombrero blanco con estrellas— y una de ellas lee un folio por el micrófono; la cuarta, con sudadera clara, escucha.
Erriberatarrak leyó el pregón con la ropa de los desfiles de carnaval. Esteban de Aymerich
El escenario de la avenida con un «20» de globos dorados sobre una pancarta que dice «Erriberatar peto petoa · De Riberas de toda la vida» y el logotipo de Vecinos de Riberas · Erriberako Auzokideak. Dos monitoras bailan encima y decenas de jóvenes, niños y niñas las siguen abajo, en la calle, con l
El «20» de globos presidió el escenario los tres días. Debajo, el taller de zumba del sábado. Esteban de Aymerich
Tortillas de patata sobre platos de papel blancos, alineadas en una mesa larga: unas pálidas y otras muy tostadas, altas y planas, cada una con su etiqueta de papel numerada; en una se lee el 40.
Parte de las 44 tortillas del XIV concurso, numeradas, antes de que las probara el jurado. Esteban de Aymerich
Trece personas posan en fila delante del escenario negro de la avenida. La mayoría lleva la camiseta verde de Vecinos de Riberas · Erriberako Auzokideak y el pañuelo verde de las fiestas; una mujer se agacha en primera fila y un hombre, a la derecha, levanta el índice.
Parte de la organización de las fiestas, el viernes, delante del escenario de la avenida. Esteban de Aymerich
La avenida de Barcelona llena de gente de pie frente al escenario, con criaturas sentadas en el suelo en primera fila, los árboles con banderines y el tiovivo encendido a la derecha, a última hora de la tarde.
La avenida, a las seis y media, en la entrega de premios que cierra las fiestas. Esteban de Aymerich
Primer plano de un trofeo de cristal con filete azul, visto desde detrás, con el texto grabado del revés: «Vecinos de Riberas · Erriberako Auzokideak · IX Torneo de Ajedrez · Categoría sub 12 · Campeón absoluto · Fiestas de Riberas 2026». Detrás, en fila y desenfocados, más trofeos, y al fondo la av
Los trofeos del IX Torneo de Ajedrez, en fila sobre la mesa del escenario. Esteban de Aymerich
Nuca de un hombre de pelo canoso y camisa de rayas azules con el pañuelo verde de las fiestas sobre los hombros; en la tela se lee «Erriberatar peto petoa · Vecinos de Riberas · Erriberako Auzokideak · De Riberas de toda la vida». Al fondo, desenfocadas, las luces de la feria.
El pañuelo de las fiestas, con el lema del aniversario. Esteban de Aymerich

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