La Mejillonera
Una barra larga a la salida del arco del puerto, mejillones de cinco maneras, bravas con salsa propia y comandas cantadas: medio siglo comiendo de pie.
A la salida del arco que da al puerto, en el número 15 de la calle del Puerto, La Mejillonera es un pasillo largo con una barra de estilo náutico que no se acaba. No hay mesas ni reservas: se entra, se pide, se come de pie y se sigue la ronda por la Parte Vieja. Las comandas se siguen cantando a la cocina y, cuando alguien deja propina, suena la campana.
Mejillones, y poco más
Abrió en agosto de 1974 de la mano de la familia Escudé, y la casa presume de lo mismo desde entonces: «tenemos pocos productos, pero lo que ofrecemos es muy bueno». Los mejillones salen al vapor, a la marinera, a la vinagreta, picantes o como tigres, con tomate. Los otros dos fijos son las patatas bravas, crujientes por fuera y cremosas por dentro con una salsa casera que pica lo justo, y los calamares fritos; también hay chipirones con pimiento. Se acompaña con caña de grifo, sangría o sidra.
Una marca de tres ciudades
La Mejillonera tiene otras dos casas, en la calle Bretón de los Herreros de Logroño y en la Navarrería de Pamplona, con la misma carta corta y el lema «todo producto artesano desde 1967».
Para llevar
En Semana Grande mucha gente se lleva las raciones en caja al puerto para ver los fuegos.
Antes de ir
Abre todos los días a mediodía, de 11:30 a 15:00, y por la tarde desde las 18:00 hasta las 23:00, o las 23:30 de viernes a domingo. No se reserva.
Dónde está
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