Los primeros trenes entran esta semana en la pasante del Topo, camino de abrir antes de Navidad
Todavía sin viajeros: los trenes entran a comprobar cómo se comporta la vía. Después vienen las semanas de formación de los maquinistas.
La obra que lleva años cortando calles empieza a parecer un tren. Esta semana entran los primeros trenes en la pasante soterrada del Topo, todavía sin viajeros, para las llamadas pruebas de gálibo y dinámicas.
Lo anunció el viernes la consejera de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco, Susana García Chueca: «meteremos los primeros trenes por el túnel, para comprobar cómo se comporta el tren en línea recta, curva, vacío, con peso». Es decir, medir si el material rodante cabe y se porta como debe en cada punto del trazado.
Qué viene después
Cuando la vía esté comprobada entran los maquinistas, que necesitan varias semanas de formación en la infraestructura antes de llevar pasaje. Mientras tanto, Euskal Trenbide Sarea sigue con los remates arquitectónicos, las instalaciones de las estaciones y la catenaria; la obra civil terminó en junio.
La previsión oficial es abrir antes de Navidad. Cuando ocurra, el Topo volverá al centro de Donostia, esta vez por debajo, y quedará libre la playa de vías de Amara.
Y mientras tanto, más trenes de noche
Sin esperar a la pasante, el servicio cambia ya. Desde el sábado 12 de septiembre, los trenes nocturnos de los sábados mantienen en invierno las frecuencias que tenían en verano: uno cada hora entre Lasarte-Oria y Hendaia y uno cada media hora aproximadamente entre Amara y Pasaia, en los dos sentidos y durante toda la noche.
Mejora también Errenteria y Oiartzun, que pasan de treinta a quince minutos los sábados por la mañana y todos los domingos y festivos.