«Estratos marinos»
Capas de pintura y óxido en el puerto de Getaria, pintadas sin querer por la gente que trabaja allí.
Capas de pintura y óxido en el puerto de Getaria, pintadas sin querer por la gente que trabaja allí.
Una estancia larga en Bali dedicada a mirar lo que en otro sitio no se miraría: la lluvia, la luz, el arrozal.
Individual de Ruoxi Jin en Cibrián, abierta desde el arranque de temporada hasta bien entrado julio.
Edición 51 en la Plaza de Gipuzkoa: casetas de editoriales, distribuidoras y librerías, con presentaciones y encuentros con autores.
Fútbol en Donostia, de 09:00 a 21:00.
Fotografía de senderos, caminos marcados y aves, de un donostiarra que llegó a la cámara tarde.
Año y medio dibujando biopsias reales al microscopio, para que mirar el cáncer de frente asuste menos.
Un laberinto para recorrer siguiendo olores y texturas, hecho pensando en cómo se orientan las hormigas.
Instalación sonora en Tabakalera: un sistema sintético-ecológico que escucha sin parar, con una colonia de ranas dentro. Gratis, de 10:00 a 21:00.
Una colonia de ranas vivas dentro de Tabakalera, que canta o calla según el día.
Fotografía de faros: los de esta costa y los de medio mundo, que vienen a ser la misma idea.
Casi cien años de Mundiales contados por las anécdotas, y por lo que el fútbol tiene de política.
Escultura de gran formato en el atrio de la iglesia más antigua de la ciudad, y al paso de todo el mundo.
Un solo color para toda la exposición, y un gesto que se mueve entre la abstracción y el relato.
Medio siglo del barco que se quedó varado en la Zurriola y pasó meses siendo la atracción de la ciudad.
Los primeros años de una de las grandes de la fotografía mexicana, cuando todavía se estaba encontrando.
Acrílico y pastel sobre papel, y algunos óleos: la muestra que Ekain tuvo puesta todo el verano.
La cárcel, las ejecuciones sin juicio y las humillaciones públicas que sufrieron miles de mujeres en Gipuzkoa.
Cómo se dibujaba una fábrica antes de la fotografía aérea: desde un punto de vista que no existía.
Por qué Altza y la sidra van juntos, en nueve paneles: las sidrerías, el mar, el bertso y la txalaparta.
Los dibujos seleccionados del concurso con el que Elkar lleva dieciocho ediciones buscando ilustradores.
Repartieron cámaras malas por la Zurriola y salió un retrato del barrio sin un solo autor.
La proporción áurea y Fibonacci convertidas en hilos: no hay fórmulas a la vista, pero se notan al andar.
Las imágenes que las máquinas hacen para otras máquinas, en la sala Kubo del Kursaal. Gratis, y cierra el 27 de septiembre.
Las ochenta estampas de Goya, recién compradas por el museo, frente a un lienzo negro de 1958.
Ciento sesenta dibujos y un siglo justo: el papel donde las cosas se piensan antes de pintarse.
Nueve ediciones cogiendo un objeto tradicional y pidiendo que alguien lo rehaga. Este año, el candil.
La obra está dentro del faro de la isla, es gratis y no hay que reservar: lo único que se paga es la motora.
La otra expedición de Elkano, la que acabó mal, y el grumete que encontró el camino de vuelta.
Las postales con que la ciudad se retrató a sí misma durante setenta años, cambiando de barrio cada tres semanas.
Archivos, carteles y pintura sobre lo que la política prometió y no llegó a ser.
Dos artistas meten la lupa en el propio museo: una en una escultura partida, otra en las cartas de 1917.