De dónde viene Fiestas Parte Vieja
Por qué Donostia se pasa el 20 de enero tocando el tambor
Nadie sabe en qué año salió la primera. Lo que sí está documentado explica casi todo lo demás: los uniformes, los barriles, la Marcha que solo suena un día y la bandera blanca y azul.
El 20 de enero es San Sebastián, el patrón de la ciudad, y Donostia lo celebra con veinticuatro horas de tambores y barriles: de la izada de la bandera, a las 00:00, a la arriada, a las 24:00, las dos en la plaza de la Constitución. En 2026 salieron 167 tamborradas de adultos, y más de 4.600 niñas y niños en la infantil. Esto es de dónde viene todo eso.
Empezó como una fiesta de invierno
La tamborrada no nació como el día grande que es hoy. Salía de madrugada el día del patrón, recorría las calles y acababa esperando a la sokamuturra, el buey ensogado. Con ella empezaba el ciclo de fiestas de invierno, que se cerraba con el Carnaval y el Entierro de la Sardina.
Lo que no se sabe: el año
El año de la primera tamborrada no está documentado. La propia organización dice que no puede precisarse «con rigor histórico», y las crónicas sitúan la primera comitiva en la década de 1830.
Para explicar cómo empezó hay una leyenda y una hipótesis, y conviene no mezclarlas.
La leyenda de las fuentes
La versión más extendida es una leyenda. Cuando Donostia era todavía una ciudad amurallada, el agua se cogía en las fuentes públicas y había que esperar turno. Allí coincidían las criadas y las aguadoras con sus acompañantes —menestrales, panaderos, soldados de la guarnición— y, mientras esperaban, tamborileaban sobre las herradas y los barriles imitando a la tropa.
Nadie la ha documentado. Quienes la recogen lo hacen con cautela: es algo que «algunos atribuyen» o que «hay quien cuenta».
La hipótesis del Carnaval
La explicación que más se defiende es otra: que la tamborrada nació como una comparsa del Carnaval donostiarra, en la década de 1830. La ciudad era entonces una plaza fuerte con guarnición, y la comparsa imitaba la formación militar, quizá en tono de burla.
Las dos versiones comparten lo esencial: soldados de verdad por la calle y vecinos que los imitaban con lo que tenían a mano.
Al principio cada uno se disfrazaba de lo que quería, se tocaba solo con barriles —los tambores llegaron después— y la música no era de Sarriegi: se desfilaba con una marcha zortziko del maestro Santesteban y con piezas populares como Urra Papito, Sheshenarena o el Iriyarena antiguo.
La Unión Artesana le da forma
La comparsa salía del local de una sociedad llamada La Fraternal. En 1870 se fundó la Unión Artesana, que tomó el relevo de La Fraternal en la tamborrada, y fue ella la que en la década de 1870 dio a la tamborrada su forma organizada, con música y con orden. Es la misma tamborrada que hoy toca en la arriada.
Después llegaron las demás sociedades. En 1906 las del centro de la ciudad desfilaron juntas: la Unión Artesana, el Club Cantábrico, Sporti Clai, Amistad Donostiarra y Euskal Billera. Euskal Billera sacó además la primera tamborrada infantil, el 20 de enero de 1927.
De dónde salen estas sociedades y qué hacen el resto del año lo cuenta la guía de las sociedades gastronómicas.
Por qué soldados, cocineros y aguadoras
Una compañía de tamborrada repite la escena del origen: militares delante y civiles detrás.
- Los tambores van de soldado. La Unión Artesana incorporó trajes de las guerras napoleónicas y las demás sociedades la siguieron, con uniformes de los ejércitos francés, inglés, español y portugués «diseñados no sin cierta fantasía». La normativa actual lo mantiene: los uniformes se inspiran en la época de las guerras napoleónicas, y si una compañía mezcla trajes, el grupo de tambores tiene que ir de soldado.
- Los barriles van de cocinero. Representan a los civiles que seguían a la tropa tocando cubos de madera. Antes iban de panadero, un oficio abundante en una ciudad con cuarteles que abastecer; con el tiempo ganó el traje de cocinero.
- Las aguadoras tocan la herrada, el cubo con el que la mujer donostiarra acarreaba el agua, el mismo de la leyenda de las fuentes. La normativa permite tocarla en lugar del barril.
Sarriegi y la Marcha
Raimundo Sarriegi (1838-1913) es el compositor de la tamborrada. Escribió la Marcha de San Sebastián en 1861, según la versión mayoritaria; hasta entonces se desfilaba con la marcha de Santesteban. Las demás piezas suyas las compuso también en la segunda mitad del siglo XIX, aunque algunas tardaron en entrar en el repertorio.
La letra, en euskera, se atribuye a Serafín Baroja, el padre de Pío Baroja, y está documentada en 1884 en su periódico, El Urumea.
Doce piezas y una regla
Hasta 1965 el repertorio clásico eran cuatro piezas: la Marcha de San Sebastián, Diana, Tatiago e Iriyarena. Ese año se añadieron Polka y Retreta. Hoy hay doce melodías oficiales:
- Obligatorias para las tamborradas de adultos: Marcha de San Sebastián, Tatiago, Iriyarena, Polka, Diana y Retreta.
- Opcionales: Donostiako Antzinako Himnoa (Zortzikoa), Gau Ibilera, Hau Dek Hau, Caballería de Viejas, Caballería de Gallos y Ataque de Herriko Shemes.
Y una regla: la Marcha de San Sebastián solo suena de las 00:00 a las 24:00 del 20 de enero. Las demás piezas pueden empezar a las 23:30 del 19, pero la Marcha abre la fiesta con la izada y la cierra con la arriada. Durante el día no se toca ninguna melodía que no sea del repertorio, salvo el himno de cada sociedad al salir de su sede y al volver.
Las horas de la Marcha están en la normativa de las tamborradas, y que solo suenen piezas del repertorio, Donostia Festak lo describe como un acuerdo colectivo. La tradición manda que la Marcha no vuelva a sonar hasta el 20 de enero siguiente.
La bandera blanca y azul
Lo que se iza a medianoche es la bandera de la ciudad: blanca, con un rectángulo azul junto al mástil. Es obligatoria en todas las tamborradas de adultos.
La iza el alcalde a las 00:00 y la arría a las 24:00, desde el balcón del antiguo ayuntamiento de la plaza de la Constitución. Mientras tanto toca una tamborrada: Gaztelubide en la izada, desde los años treinta, y la Unión Artesana en la arriada, desde 1957.
Antes de que hubiera una izada común, cada sociedad izaba la bandera en su propia sede, muchas veces la de la sociedad. En 2026 se celebró el centenario de la primera izada en la plaza de la Constitución.
En los últimos años, la bandera que ha ondeado ese día se regala después a una entidad de la ciudad: en 2026 fue para Euskal Billera, por su 125 aniversario.
Caldereros, la fiesta hermana
La tamborrada abría el invierno festivo, y los Caldereros siguen anunciando el Carnaval, el sábado siguiente a la Candelaria, a primeros de febrero. Son de la misma familia: cantan melodías de Sarriegi, y la primera comparsa de Caldereros Húngaros la organizaron, el 2 de febrero de 1884, la Unión Artesana y La Fraternal, las mismas sociedades de la tamborrada del siglo XIX.
Esto no caduca, pero los sitios que nombra sí: un bar cierra y un horario cambia sin que nadie lo anuncie. Cada ficha enlazada dice cuándo se comprobó.