Carrera de Caballos: Premio Donostia Kirola 2026
Hípica en el Hipódromo de San Sebastián.
Hípica en el Hipódromo de San Sebastián.
Grupo abierto para correr los fines de semana, con dos salidas y hora y cuarto de tirada. No hay que apuntarse.
Cada semana Atletismo
El mercadillo de toda la vida, cada domingo por la mañana. Por las obras de Anoeta se monta junto a la estación de Loiola.
Cada semana
Pintura, dibujo y grabado vendidos por quien los firma, en el Boulevard, el primer domingo de cada mes.
Una vez al mes
Orio gana en hombres por 3,10 segundos y Arraun Lagunak en mujeres por 9,18: la bandera queda para el segundo domingo.
Cromos repetidos a cambio de los que faltan, en la plaza Santiago, el primer domingo de cada mes desde 2010.
Una vez al mes
Concierto gratuito de la Banda Municipal de Txistularis en los soportales de la Plaza de la Constitución.
Cada semana
Cada pareja baila un fandango y un arin arin con txistu y trikitixa, en la Plaza de la Constitución. Traje tradicional obligatorio.
Triple cartel de garaje y punk en Dabadaba, de 20:00 a medianoche.
La cárcel, las ejecuciones sin juicio y las humillaciones públicas que sufrieron miles de mujeres en Gipuzkoa.
Cómo se dibujaba una fábrica antes de la fotografía aérea: desde un punto de vista que no existía.
Baloncesto en el Polideportivos municipales, de 09:00 a 20:00.
Fin de semana de fiestas en Txomin Enea, con el lema «un barrio que se cose a sí mismo».
Indumentaria y danza vasca en torno a María Elena Arizmendi, con el zortziko de bateleras como cierre.
Por qué Altza y la sidra van juntos, en nueve paneles: las sidrerías, el mar, el bertso y la txalaparta.
Los dibujos seleccionados del concurso con el que Elkar lleva dieciocho ediciones buscando ilustradores.
Repartieron cámaras malas por la Zurriola y salió un retrato del barrio sin un solo autor.
La proporción áurea y Fibonacci convertidas en hilos: no hay fórmulas a la vista, pero se notan al andar.
Terminada la Semana Grande, los ocho gigantes se van a descansar al claustro, donde vive el gigante de Altzo.
Cerca de 40 puestos de libro viejo en la plaza de Gipuzkoa, de once a dos y de cinco a ocho y media.
Doce días de cultura vasca por la Parte Vieja y la bahía, en torno a las regatas.
Pregón, sardinada, toro de fuego, marmitako y encierro de agua para cerrar.
Un proyecto editorial madrileño que cruza poesía, arte, teatralidad y deseo, de visita en Gros.
Capas de pintura y óxido en el puerto de Getaria, pintadas sin querer por la gente que trabaja allí.
Fotoperiodismo en la calle, junto al puente de María Cristina: quién se mueve cuando el clima empuja.
Las imágenes que las máquinas hacen para otras máquinas, en la sala Kubo del Kursaal. Gratis, y cierra el 27 de septiembre.
Las ochenta estampas de Goya, recién compradas por el museo, frente a un lienzo negro de 1958.
Ciento sesenta dibujos y un siglo justo: el papel donde las cosas se piensan antes de pintarse.
Nueve ediciones cogiendo un objeto tradicional y pidiendo que alguien lo rehaga. Este año, el candil.
Por qué el ensanche de esta ciudad es como es, y la última exposición del Instituto en Santa Teresa.
Veinticinco obras de tema religioso en el museo diocesano, dentro de la basílica de Santa María.
Cincuenta años de la película que se retiró del Zinemaldia y cambió el festival.
Subir la escalera grande de Tabakalera y que la escalera te conteste.
La obra está dentro del faro de la isla, es gratis y no hay que reservar: lo único que se paga es la motora.
Los retratos de estudio con los que un país entero se fotografió a sí mismo al hacerse independiente.
Seis artistas que no comparten ni técnica ni discurso, puestas a dialogar sin que ninguna ceda.
Las tallas en madera de Jesús Martínez abren las jornadas micológicas del barrio.
Individual de Giuseppe Donnaloia en Arteztu, puesta todo el verano y hasta entrado octubre.