Cada semana domingos Loiola

El rastro de los domingos

El mercadillo de toda la vida, cada domingo por la mañana. Por las obras de Anoeta se monta junto a la estación de Loiola.

El mercadillo de los domingos es de las costumbres más viejas de la ciudad y de las que menos han cambiado: puestos de ropa, herramienta, discos, libros, bicicletas y cosas difíciles de clasificar, de nueve de la mañana a dos de la tarde.

Dónde está ahora

Aquí está la parte que hay que mirar antes de ir. El rastro se montaba en el paseo de Anoeta, y las obras de la zona lo llevaron junto a la estación de Loiola del Euskotren, que es donde se monta mientras duren. La intención es que vuelva a Anoeta cuando las obras terminen.

O sea: la dirección de esta ficha es la buena hoy, pero es la que más papeletas tiene de cambiar de todo lo que hay en esta sección. Si vas un domingo después de mucho tiempo, conviene confirmarlo.

Cómo se hace

Se va temprano. A las nueve se está montando y hay menos gente; a mediodía el paseo entre los puestos va lento. Se paga en efectivo casi siempre, se regatea sin drama y lo que se ve no vuelve: no hay dos domingos con el mismo género.

El primer domingo hay dos

El primer domingo de cada mes, mientras el rastro está en Loiola, la Asociación Artística de Gipuzkoa monta su feria de arte en el Boulevard, de 10:30 a 14:30. Son dos cosas distintas y compatibles: aquí se busca lo que aparezca, allí se compra obra al que la ha firmado.

Un pintxo pote no se anuncia ni se cancela: se deja de hacer. Aquí se dice cuándo se comprobó cada uno, y en agosto y en vacaciones conviene llamar antes de ir.

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