Cómo se decide la Bandera de La Concha
Es lo que peor se entiende desde fuera y lo que más se explica mal: la trainera que cruza primero la meta el último domingo puede no llevarse la bandera.
Cada septiembre pasa lo mismo. Una trainera cruza primero la meta el segundo domingo, la grada estalla, y a los diez minutos alguien tiene que explicar que la bandera se la ha llevado otra. No es un fallo de nadie: es que La Concha no se gana en una regata, se gana en dos.
La regla, en una frase
Ganan las dos jornadas sumadas. La trainera que menos tiempo total emplee entre el primer domingo y el segundo se lleva la bandera, cruce o no cruce primero la línea el último día.
Eso significa que una tripulación puede perder la primera jornada por seis segundos, ganar la segunda por dos, y quedarse sin bandera por cuatro. Y significa también que el domingo final no se rema contra el barco de al lado, se rema contra un cronómetro que lleva una semana andando.
Cómo se llega hasta ahí
El recorrido completo tiene tres escalones:
- Las clasificatorias, contra reloj: la masculina el miércoles y la femenina el jueves anteriores al primer domingo de septiembre. Las siete mejores de cada modalidad pasan a las jornadas.
- La primera jornada, el primer domingo de septiembre. Ocho traineras por modalidad en dos tandas de cuatro, con las calles sorteadas.
- La segunda jornada, el domingo siguiente. Se vuelve a remar, se vuelve a cronometrar, y se suman los dos tiempos.
La octava plaza de cada modalidad no se gana en la clasificatoria: es la de la trainera de la ciudad. En la masculina es hoy la del proyecto de trainera unificada que impulsa el Ayuntamiento, La Donostiarra; en la femenina, si hay más de una trainera donostiarra, la mejor clasificada en liga. Que la ciudad tenga plaza no quiere decir que sea la única de casa: otra trainera donostiarra puede ganarse la suya en la clasificatoria, como cualquiera.
Los horarios de las jornadas también son fijos: la femenina a las 11:00 y la masculina a las 12:00.
Por qué se rema en tandas y no todas a la vez
Porque el campo de regateo tiene cuatro calles, marcadas con cuatro colores —blanca, roja, verde y amarilla— en la salida y en la ciaboga. Se rema en tandas de cuatro, y por eso el resultado no se lee mirando quién va delante: dos barcos que nunca se han visto pueden estar separados por un segundo en la clasificación.
Es la misma razón por la que hay jueces atentos a las invasiones de calle y penalizaciones en segundos: cuando lo que decide es el crono, meterse en el agua del vecino no se arregla con una disculpa.
El orden de las tandas del segundo domingo no es casual. Las cuatro peores de la primera jornada reman la primera tanda y las cuatro mejores, la segunda, la que se conoce como tanda de honor; dentro de cada tanda las calles se vuelven a sortear. Así, las que se juegan la bandera reman juntas, al final y viéndose.
El recorrido
La Concha se rema en dos largos y una sola ciaboga: el giro alrededor de la baliza donde se da la vuelta. La salida y la meta están en el mismo sitio; la ciaboga, fuera, al final del primer largo, y se vira siempre por babor.
- Masculina: tres millas náuticas —5.556 metros—, en dos largos de milla y media.
- Femenina: milla y media —2.778 metros—, la mitad exacta y con el mismo esquema.
Desde cuándo
Desde 1879, lo que la convierte en la bandera más antigua del calendario del remo. Aquel primer domingo ganó la Lequeitiarra, una trainera con matrícula y remeros donostiarras, y el público que se juntó a verla animó al Ayuntamiento a meter las regatas en el programa de fiestas de los años siguientes. Desde entonces solo se han dejado de remar algunos años de principios del siglo XX y durante la Guerra Civil. La modalidad femenina se disputa desde 2008, y hoy reparte el mismo premio que la masculina.
Que sea la más antigua no es una anécdota: es la razón de que ganarla valga por la temporada entera. Un club puede hacer una liga discreta y que el año se le recuerde por un domingo de septiembre.
Si el mar no deja
Las bases prevén qué pasa cuando el tiempo o cualquier otra cosa pone en riesgo la seguridad. La organización puede retrasar la salida, cambiar el formato o suspender la regata. Como regla general, una primera jornada suspendida se rema en las 48 horas siguientes y la segunda, en los siete días de después; si lo que se suspende es el segundo domingo, se rema en 48 horas.
Y hay una condición que cierra todo: la bandera y los premios solo se adjudican si se han celebrado las dos regatas. Sin la segunda no hay suma, y sin suma no hay bandera.
Dónde se ve sin pagar
El Paseo Nuevo, el paseo de La Concha y Ondarreta son gratis, y se llenan pronto. Las tribunas del muelle son de pago. Si se va sin entrada, hay que coger sitio bastante antes de la primera tanda; y conviene saber que desde la orilla se ve el paso, no el crono, así que la clasificación se sabe después.
Lo que no cambia y lo que sí
De esta guía no cambia nada: la regla de la suma, el recorrido, las ocho traineras, la fecha —los dos primeros domingos de septiembre— y la hora de cada modalidad son iguales todos los años. Lo que cambia cada edición son los barcos clasificados, el precio de la entrada y el premio. Eso está en la agenda y en las noticias de cada septiembre, no aquí.
Esto no caduca, pero los sitios que nombra sí: un bar cierra y un horario cambia sin que nadie lo anuncie. Cada ficha enlazada dice cuándo se comprobó.