La quedada para correr de Donostiarrak
Grupo abierto para correr los fines de semana, con dos salidas y hora y cuarto de tirada. No hay que apuntarse.
Cada semana Atletismo
Grupo abierto para correr los fines de semana, con dos salidas y hora y cuarto de tirada. No hay que apuntarse.
Cada semana Atletismo
La parada de Gros del mercado itinerante de baserritarras, en la calle San Francisco.
Una vez al mes
El mercado municipal de segunda mano, el tercer sábado de cada mes en la plaza de Tabakalera.
Una vez al mes
El viaje posible de dos payasos hacia la luna. Humor sin palabras, a partir de 7 años.
La cantante neoyorquina, hija del director musical de Louis Armstrong, trae a su gira española los clásicos del jazz. 50 euros.
Una comida de quintos, tres cubatas y mucha nostalgia. Teatro y sketches en euskera.
Tres señoras despotrican con humor ácido a la hora del té —o del pacharán—, con chelo y guitarra.
La feria de la Zurich Maratón en el Kursaal, donde se recogen los dorsales. Entrada libre: el viernes de 16:00 a 20:00 y el sábado desde las 10:00.
La exposición de siempre de la Semana de Terror, este año dedicada a una ilustradora que se fue con 39 años.
Carteles, octavillas y pegatinas de los setenta y los ochenta: la memoria tal y como se imprimió entonces.
Un monje camina despacísimo por diez ciudades del mundo. Una de ellas es Donostia.
El rincón que cambia de autor cada trimestre, este otoño con la donostiarra Oihana Egaña.
Las postales con que la ciudad se retrató a sí misma durante setenta años, cambiando de barrio cada tres semanas.
Archivos, carteles y pintura sobre lo que la política prometió y no llegó a ser.
De dónde viene y por dónde va la ilustración vasca, con los referentes de antes y los de ahora juntos.
Cómo trabaja un paleoartista: dibujar con precisión científica animales que nadie ha visto nunca.
Los gestos de oficio que la mecanización se llevó por delante, y la pregunta de qué se lleva ahora la IA.
Tres meses de fotografía de Alejandro Cartagena en la planta baja de Tabakalera, y gratis.
La gran sala del Kursaal dedica el invierno entero a Xabier Morrás, y es gratis.
Dos artistas meten la lupa en el propio museo: una en una escultura partida, otra en las cartas de 1917.