Arte makina: Mikel Ruiz Pejenaute, sobre KOOPERATIBA
Un curso que desafía el «yo no entiendo de arte» mirando alrededor de la obra en vez de a la obra.
Un curso que desafía el «yo no entiendo de arte» mirando alrededor de la obra en vez de a la obra.
El jueves del Antiguo, concentrado en la calle Matia y en los bares del campus.
Cada semana
Pintxo y zurito a precio cerrado en los bares de Gros, todos los jueves por la tarde.
Cada semana
Dos intérpretes piensan en voz alta sobre el perdón, el paso del tiempo y lo que viene. Comedia para pensar y reír a la vez.
Paloma, corzo y jabalí: la cocina de caza contada por quien la sostiene.
Cincuenta años de la desaparición de Eduardo Moreno Bergaretxe, Pertur, contados con documentos y testimonios. Entrada libre; conviene mirar el…
Lo mejor del concurso de fotografía submarina: arrecifes, fondos abisales y paisajes que no se ven desde aquí.
Doce fotos de Artikutza donde los árboles parecen caras, y veintitrés paisajes hasta los cinco mil metros.
Coros de cuatro países cantando en iglesias de barrio, una por noche, sin salir de Donostia.
Fotos antiguas de Gipuzkoa que se mueven, y la pregunta de si eso está bien.
Chicos y chicas en acogida contando con arte lo que cuesta contar de otra manera.
Lo que hay detrás de una vidriera antes de que sea vidrio: el papel.
La faceta de Coixet que no se conoce: sesenta collages hechos con tijeras, gratis y en la sala pequeña de San Telmo.
Los muñecos y decorados del stop motion español más premiado, en Gros y gratis.
Del canto de iglesia al autotune, contado como una sola historia con cuatro siglos de por medio.
Carteles, octavillas y pegatinas de los setenta y los ochenta: la memoria tal y como se imprimió entonces.
Un monje camina despacísimo por diez ciudades del mundo. Una de ellas es Donostia.
El rincón que cambia de autor cada trimestre, este otoño con la donostiarra Oihana Egaña.
Las postales con que la ciudad se retrató a sí misma durante setenta años, cambiando de barrio cada tres semanas.
Archivos, carteles y pintura sobre lo que la política prometió y no llegó a ser.
Cómo trabaja un paleoartista: dibujar con precisión científica animales que nadie ha visto nunca.
La gran sala del Kursaal dedica el invierno entero a Xabier Morrás, y es gratis.
Dos artistas meten la lupa en el propio museo: una en una escultura partida, otra en las cartas de 1917.