Euskal Jaiak 2026
Doce días de cultura vasca por la Parte Vieja y la bahía, en torno a las regatas.
Doce días de cultura vasca por la Parte Vieja y la bahía, en torno a las regatas.
Cincuenta años de la película que se retiró del Zinemaldia y cambió el festival.
El Guernica como punto de partida para contar todos los que vinieron después, de Dresde a Gaza.
Partido de fútbol en Zubieta: Real Sociedad recibe a Chelsea F.c. Women, a las 19:00.
La muestra que la asociación del barrio de San Martín lleva al campus, en agosto.
Acrílico y pastel sobre papel, y algunos óleos: la muestra que Ekain tuvo puesta todo el verano.
La cárcel, las ejecuciones sin juicio y las humillaciones públicas que sufrieron miles de mujeres en Gipuzkoa.
Cómo se dibujaba una fábrica antes de la fotografía aérea: desde un punto de vista que no existía.
Por qué Altza y la sidra van juntos, en nueve paneles: las sidrerías, el mar, el bertso y la txalaparta.
Los dibujos seleccionados del concurso con el que Elkar lleva dieciocho ediciones buscando ilustradores.
Repartieron cámaras malas por la Zurriola y salió un retrato del barrio sin un solo autor.
La proporción áurea y Fibonacci convertidas en hilos: no hay fórmulas a la vista, pero se notan al andar.
Terminada la Semana Grande, los ocho gigantes se van a descansar al claustro, donde vive el gigante de Altzo.
Cerca de 40 puestos de libro viejo en la plaza de Gipuzkoa, de once a dos y de cinco a ocho y media.
Un proyecto editorial madrileño que cruza poesía, arte, teatralidad y deseo, de visita en Gros.
Capas de pintura y óxido en el puerto de Getaria, pintadas sin querer por la gente que trabaja allí.
Fotoperiodismo en la calle, junto al puente de María Cristina: quién se mueve cuando el clima empuja.
Las imágenes que las máquinas hacen para otras máquinas, en la sala Kubo del Kursaal. Gratis, y cierra el 27 de septiembre.
Las ochenta estampas de Goya, recién compradas por el museo, frente a un lienzo negro de 1958.
Ciento sesenta dibujos y un siglo justo: el papel donde las cosas se piensan antes de pintarse.
Nueve ediciones cogiendo un objeto tradicional y pidiendo que alguien lo rehaga. Este año, el candil.
Por qué el ensanche de esta ciudad es como es, y la última exposición del Instituto en Santa Teresa.
Veinticinco obras de tema religioso en el museo diocesano, dentro de la basílica de Santa María.
Subir la escalera grande de Tabakalera y que la escalera te conteste.
La obra está dentro del faro de la isla, es gratis y no hay que reservar: lo único que se paga es la motora.
Los retratos de estudio con los que un país entero se fotografió a sí mismo al hacerse independiente.
Individual de Giuseppe Donnaloia en Arteztu, puesta todo el verano y hasta entrado octubre.
La otra expedición de Elkano, la que acabó mal, y el grumete que encontró el camino de vuelta.
El material que no cabía en «Sirat», convertido en una sala a oscuras con una pirámide de altavoces.
Cuarenta años de una de las grandes de la fotografía americana, gratis y en la planta baja de Tabakalera.
Las postales con que la ciudad se retrató a sí misma durante setenta años, cambiando de barrio cada tres semanas.
Archivos, carteles y pintura sobre lo que la política prometió y no llegó a ser.
Dos artistas meten la lupa en el propio museo: una en una escultura partida, otra en las cartas de 1917.