«55 años de historias con txotxongillos»
Erreka Mari, Printze Txikia, Itsasminez: cincuenta y cinco años de títeres, con los muñecos delante.
Ningún plan empieza este día.
Erreka Mari, Printze Txikia, Itsasminez: cincuenta y cinco años de títeres, con los muñecos delante.
Pintó el ruido y la contaminación de la ciudad cuando nadie llamaba a eso ecología.
El Argel de 1969, cuando media revolución del mundo cabía en una ciudad, reconstruido en cuatro escenas.
Qué pasa cuando quien no sale en ningún archivo se pone a hacer el suyo.
Sin el trabajo de campo de Argia no se entiende la danza vasca de los últimos sesenta años.
Lo que saben y lo que han hecho las mujeres migradas de Gipuzkoa, puesto en una sala y no en una estadística.
Casi tres semanas de junio en Herrera, que se abren de etiqueta y se cierran con el «pobre de mí».
Piedra, madera y hierro colocados hasta que se sostienen: medio siglo de oficio en una sala pequeña.
Por qué los centros de todas las grandes ciudades se parecen tanto, y a quién dejan fuera.
No ilustra la película que está rodando: la extiende por otros medios, con carboncillo y escultura.
Los montes de Gipuzkoa y el mar, no descritos sino reconstruidos a base de planos y color.
Ochenta años entre dos nombres propios, puestos en el mismo título y en el campus.
Individual de Ruoxi Jin en Cibrián, abierta desde el arranque de temporada hasta bien entrado julio.
Año y medio dibujando biopsias reales al microscopio, para que mirar el cáncer de frente asuste menos.
Un laberinto para recorrer siguiendo olores y texturas, hecho pensando en cómo se orientan las hormigas.
Una colonia de ranas vivas dentro de Tabakalera, que canta o calla según el día.
Instalación sonora en Tabakalera: un sistema sintético-ecológico que escucha sin parar, con una colonia de ranas dentro. Gratis, de 10:00 a 21:00.
Casi cien años de Mundiales contados por las anécdotas, y por lo que el fútbol tiene de política.
Un solo color para toda la exposición, y un gesto que se mueve entre la abstracción y el relato.
Cómo se dibujaba una fábrica antes de la fotografía aérea: desde un punto de vista que no existía.
Por qué Altza y la sidra van juntos, en nueve paneles: las sidrerías, el mar, el bertso y la txalaparta.
Los dibujos seleccionados del concurso con el que Elkar lleva dieciocho ediciones buscando ilustradores.
Las ochenta estampas de Goya, recién compradas por el museo, frente a un lienzo negro de 1958.
La obra está dentro del faro de la isla, es gratis y no hay que reservar: lo único que se paga es la motora.
La otra expedición de Elkano, la que acabó mal, y el grumete que encontró el camino de vuelta.
Las postales con que la ciudad se retrató a sí misma durante setenta años, cambiando de barrio cada tres semanas.